lunes, 19 de noviembre de 2018

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Te invito a que descubras mi última publicación, la he llamado simplemente Nuevo libro porque es un cambio muy importante al que no puedo ponerle nombre.

Es un ensayo donde detallo lo que concibo del mecanismo natural, y, en adelante, a partir de aquí, será para mi el mundo, porque no es aquel que me enseñaron y cumplo con mi obligación de auto-actualizarme, y seguiré actualizándome.

Todo lo basaré desde esta perspectiva, pues, así es como he llegado hasta aquí. Los pasos dados en el pasado han de verse como pasos en la evolución que me ha dirigido hasta este punto, pero, no me quedaré aquí.

Este escrito me ha surgido en fases, cada una definía partes del camino, y surgió debido a una pulsión constante en mí que, al ver la luz, me ha hecho comprender que necesitaba conocer lo que concibo como premisas vitales.

La sociedad que me ha tocado vivir, el convencionalismo contextual en el que crecí, el adormecimiento de la voluntad ante mi exceso de domesticación, que aparta las motivaciones personales, junto al "premio obtenido" al conseguir no ser "castigado" por no haberlo sacado a la luz,  junto con una vidente inmadurez intelectual, es lo que eficazmente reprimía al verdadero instinto de vivir de mi ser, a fin de cuentas natural, que estaba liado entre las imposiciones orgánicas, sociales y culturales.
Espero sea de tu agrado este ejercicio personal, pues se trata de un descubrir el mundo después de 49 años que es cuando nazco a ojos de esa visión, y eso es muy particular, ya desde entonces, sólo me convence la naturaleza real y no la que el ser humano quiere que sea, fuera o gustara.

No pretendo más que escribir, evolucionar y aprender de ambas cosas, pues gracias a plasmarlo en forma de texto, es como lo consigo. Básicamente, escribo para aprender.

No soy naturalista, ni mi sensibilidad va más allá de lo que cierta lógica y mi sentimiento me posicionen. Creo firmemente que los sentimientos son un rasgo natural comunes a todos los seres vivos que nos informan de cómo nos repercute la realidad, y, es por ello, que se convulsiona mi ser hasta no dar con las ideas que me tranquilicen y me hagan sentir a gusto con la realidad porque la comprenda.

He llegado a un punto en el que ninguna postura social me convence, pues contemplo el entorno natural como lo deseable y bueno, tal cual se produzca, así que cuando soy espectador privilegiado de un gesto de ternura en un animal, ello no me genera un suspiro, o cuando se da la crueldad de la naturaleza, no me sobrecoge más allá de comprender que así debe ser. pues sólo existe la premisa de que ella manda en todo, y cuando se den las circunstancias, sólo se producirá lo que tiene que producirse.

No creo en la vida más allá, y el futuro es lo que naturalmente uno dure, creo con intensidad en lo que sucede y creo en ello se transmite, lo cual es así porque es el mecanismo de aportación de mejora hacia la raza humana, que es lo único que se es.

Espero comprendas el texto, quizá las ideas que lo suscitan, y, al menos pases un rato agradable con su lectura, si soy lo suficientemente hábil cosiendo los contenidos en algo presentable literariamente.

Sinópsis:

"Este ensayo es un desarrollo sobre la naturaleza en relación a tres verbos que al darse a la vez, lo controlan, permiten y crean todo, desde aquello de lo que pudo haber surgido todo hasta el mismo vacío que parece completar todo aquello que no es materia. Dichos verbos son ser, estar y existir.

Desde la base de los mismos conceptos hasta la mera observación personal, unas veces objetiva y otras subjetiva, unido a cuanto de conocimiento se va generando en cada ser para su transmisión, qué duda cabe que hay una teoría que lo relaciona todo y que se cumple como una fractalidad que no hace más que desarrollarse y evolucionar según su función propia en cada concreción de la naturaleza, bien pasada, bien presente y bien futura.

Desde luego que estas líneas representan un cambio en nuestra percepción humana, pues, propone mirar a la naturaleza desde el pensamiento natural para desligarla de nuestras ambiciones que, como se demuestra, no la cogen de la mano, sino que, como una manada de elefantes que deambula por su entorno, arrasa cuanto ocupa sin mayor intención de ser ellos mismos, solo que, como parece que se produce, el ser humano es consciente de la devastación a la que está sometiendo a su propio entorno y ya mira a otros ambientes planetarios para subsistir o sobrevivir unos miles de años más.

Por último, no es un alegato a la naturaleza, sino un reconocimiento de ella misma en todo, pues cuanto es, está y existe, lo hace porque concurren unas características concretas y tras ello no se adivinan mayores ideas preconcebidas que la misma naturaleza siendo ella misma, y lo seguirá siendo siempre con cualquiera de sus manifestaciones.

Quizá todos los seres, desde los inmateriales a los materiales, desde los no sintientes a los sintientes, no seamos más que eso que dándose se produce, y su finalidad es ser hasta que dejen de serlo, no obstante, hay tres premisas que parecen transmitirse en todo, pero cada ser en su ambiente lo lleva a cabo, estas tres premisas emanan de su ser, estar y existir, que no es más que; por un lado, la negociación de equilibrios del ser con el ambiente contextual, en segundo lugar; el mantenimiento de los elementos necesarios para poder seguir siendo, y por último, que algo de ellos se transmita en lo que de ellos se pueda generar, y, estas tres características, como mínimo se dan en todo.

No hay en estas líneas mayores intenciones que la de ser ese ser natural que soy, y llevar a cabo el papel con que la naturaleza me ha dotado, aportando mi granito de arena en el conocimiento humano natural, pues si ya supuso un gran avance el aceptar que podíamos venir del mono, ahora toca reconocer que provenimos, no del polvo de las estrellas, como los astrónomos tan poéticamente señalan, sino de ese paso anterior que nos transmite lo que somos y en el ambiente en el que estamos, debemos desarrollarnos como naturaleza para, si podemos, dejar algo de evolución al paso siguiente, para que él pueda ser naturaleza para el paso siguiente, y, todos los siguientes sigan mirando a ese polvo de estrellas, y comprendan que los elementos químicos que surgen de esas colosales condiciones que crean los elementos químicos, crean las fuerzas naturales a las que están sometidos todos los seres naturales en cada entorno."

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