Universo


Por lo que fuera que produjo ese INICIO, es que desde ello el universo se manifiesta con materia y no materia, ambas entremezcladas de tal forma que una con respecto a otra es lo que tiene sentido pleno, y es a ello a lo que llamamos UNIVERSO.
Antes de ese inicio, todo estaba contenido en el mismo punto, en él se daban las mismas condiciones, cambiantes o no, pero siempre eran las mismas, lo que sucedió es que por desestabilización alcanza un estado en el que estalla. Dicha desestabilización ha de ser entre un momento infinitesimalmente pequeño y la potencia, digamos que es un punto "instante-potencia".
En todo momento, para que permanezca tal cual cualquier repercusión, ambas circunstancias deben permanecer estables, o al menos, se deben contrarrestar en sus efectos, ya que de lo contrario se producirá un cambio, y uno de ellos pudo haber sido como este INICIO que produjo ese mismo estallido.
En sí mismo, éste suceso, es una demostración de lo que denominamos pulsión, es decir, impulso o tendencia instintivos.
Dicha pulsión supone una tendencia implícita en todo que le fuerza a mantenerse, y como ocurre con lo creado, cuanto sucede desde ese momento tiene que provenir de lo que hubiera antes de ese suceso, así que esta pulsión es una característica del INICIO, y todo lo llevará implícito.
Tras ese INICIO aparece este universo en el que estamos, y da lugar a creaciones con materia y pérdidas, pero éste tiempo parte del; "no ser" lo que fuera antes de este Universo, a "ser" la concreción en éste Universo, y está sujeto a "dejar de ser" éste Universo.
Cada materia creada, al formar parte del UNIVERSO adquiere esta pulsión pero referido a sí mismo y a su procedencia, es decir; pasa de "no ser" a “ser”, y lleva implícito poder dejar de ser elemento del UNIVERSO.
Ésto del "no ser materia" a "ser materia", es uno de los estados de la pulsión de la materia creada, y el otro es el "no ser", proveniente de la pulsión del INICIO, que se acarrea en todo cuanto de él surja. Es por esto que todo tiende a desaparecer, transformarse, moverse, cambiar, etcétera, antes que a permanecer, ya que en todo se da antes el “no es”, que el “si es”, puesto que todo empieza no siendo, y lo que cuesta es ser y permanecer, pues para ello se tienen que reunir determinadas circunstancias en el tiempo.
Recurriendo al lenguaje aritmético, podríamos decir que la materia es un binomio entre lo creado del universo y el No Universo, lo que ocurre es que cada cosa creada es ese ser, o primer elemento del binomio, que a su vez, también es un binomio de sí mismo, y el segundo elemento del binomio es el del propio UNIVERSO.
En el Universo se da el binomio formado por (ser universo, no ser universo)
La Materia, por provenir del universo, adquiere el binomio [ser materia, no ser materia] pero como la materia forma parte del universo, éste binomio es sólo el primer elemento del binomio de universo, y se completa con el segundo elemento que es, no ser universo.
De ésto se desprende que la primera parte del binomio Universo es ser universo, que es [ser materia, no ser materia] y el binomio completo desde la perspectiva del UNIVERSO es:
 ([ser materia, no ser materia]), (No ser universo)
Como se ve, cada cosa que hay en el universo, es y no es, y tiende a no ser, es decir, tiene la pulsión de ser él mismo pero también a volver a su origen en la mayor de las manifestaciones cuando no lo sea, que no es otra que la disgregación.
De la combinación de todo ello, aparece en el universo su contenido, es decir materia, ésta adquiere una brutal pugna que le viene marcada por su potencialidad, pues en cada instante debe permanecer en equilibrio, debe mantenerse el mismo punto "instante-equilibrio", que también es adquirido desde el INICIO desde el que procede. Sucede que toda la materia y no materia cumple con ello y puede repercutirse una con otra, y cuando se produce una repercusión, desequilibra esa pujna, lo cual genera movimiento o cambio.
Se observa que dicha pugna de repercusiones se da en sus radios de acción, pues todo lo creado queda envuelto en una burbuja de fuerzas que aísla a la materia desde la que parte.
No obstante, la dinámica de todo cuanto aparece es la misma que la de ese punto INICIO, y no es otra que la de un continuo pulso entre sus tres premisas, que puede generar sólo dos estados posibles, no ser o ser.
Este universo está plagado de materia y pérdidas, y no parece que se distribuya de forma homogénea o uniforme, pero los radios de acción mutuos son los que van a acelerar la generación de lo que es, está y existe.
Éste universo, aunque no aparece de una manera pautada, si que tiene unas pautas evolutivas, pues de los elementos iniciales se van generando todo lo posterior, y éstos sin ellos, no serían posibles.
Podemos concluir que estamos en un UNIVERSO donde cada materialidad contiene a los pasos materiales anteriores, y son una combinación posible de estabilidad de la materia en su pulsión, pero que tiende a la no materialidad rodeado de pérdida o vacío.
Se parece mucho este escenario al del mundo fractal, pues en él, cada elemento es el resultado de aquello que lo crea con el aporte de algún añadido, como parece suceder en todo en cuanto observemos. Quizá, la realidad esté dominada por la fractalidad desde su inicio, y en vez de pensar en humano, deberíamos pensar en fractal. Se me ocurre que cuanto conocemos de particular ha de ser una porción, visualmente concreta, de la función fractal inicial.

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