La complejidad



Según somos capaces de atisbar en el inicio, vemos que es tan difícil de entender como lo sea para nosotros el aceptar la obviedad de que no sólo hablamos de cuanto conocemos de este mundo tridimensional, es decir, toda la variedad de seres, vivos e inertes, existentes, que existieron y que existirán, en resumidas cuentas, lo que paranosotros es naturaleza, universo, cosmos, etcétera, sino que el inicio es todo lo que fue, es y será, y posiblemente nos esperen sorpresas sobre lo que desconocemos como otros mundos, seres, dimensiones, espacios, formas de vida, etcétera.
Obviamente, si reunimos a cuanto se conoce y añadimos lo que vamos conociendo del pasado, podríamos conceptualizar mejor lo que era ese inicio en potencialidad, y cada descubrimiento nuevo nos abre un poco más la ventana para ver mas de ello.
Sólo somos capaces de entender el inicio desde la visión de conjunto de cuanto conocemos, pues nuestro conocimiento sólo puede acceder a aquello que nos repercute por proximidad, aunque nuestra imaginación también nos sirve para comprender de su mano.
Lo que vemos claro es que hay “cosas” muy simples y otras muy complejas, y que somos capaces de analizarlas, lo cual nos ayuda a ir concretando y definiendo aquello de donde pudo haber salido todo, y de esta manera conceptualizar la magnificencia de ese inicio.
Comprendemos que todo cuanto hubo, hay y habrá, tiene unas premisas comunes en una variedad de formas, y que lo que hubo, hay y habrá, no es eterno ni inmutable, sino que tan sólo, fueron, son y serán, una concreción puntual pero no definitiva. E incluso comprendemos que nada de ello es una voluntad directa de creación, pero lo único que parece cumplirse es que con el mero transcurrir de cada ser, la función principal contenida del inicio está implícita en él, y con su aparición, la función que gobernará su “vida” ya está haciendo lo suficiente para cumplir con aquello de lo que partió.
Lo que está claro es que hay que contemplar una gran variedad de formas, y que están dotadas de unas características u otras, pero entre formas se da una pauta, así que desde las formas materiales elementales sin más, pasando por la forma que adquiere la capacidad energética de movimiento por equilibrio entre sus elementos internos, como son las formas auto-motrices, hasta la forma capaz de actuar con conocimiento para relacionarse con su entorno, o auto-cognitiva, y terminando por la forma que contiene, acumula sus características y adquiere otras propias como las multi-forma, hay un trayecto evolutivo en cuanto a las posibilidades que puedan desarrollar, que se dan para que actúen esas premisas, por lo tanto, podemos afirmar que, desde el punto de vista práctico humano, es como si fueran una complicación añadida para ser lo que deben ser, estar como deben estar, y existir como tienen que existir, aunque desde el punto de vista de la materia, tan sólo están en el punto de equilibrio y autonomía que le permiten cumplir su pulsión a esa tridimensionalidad.
Todas estas formas nos hablan de las necesidades que tienen para ser, que reconocemos;
Las que no puedan ni necesiten hacer otra cosa; elementos básicos.
Las combinaciones de ellas generando objetos.
Las que deban moverse para conseguir sus necesidades; unicelulares.
Las que tendrán que replantearse su existencia; vegetales.
Las que necesitarán de estas formas para poder ser; animales
Como no puede ser de otra manera, las premisas tiempo, equilibrio y potencialidad, tienen que darse como una constantemente en cada uno, así que las premisas del inicio están latiendo como motor principal de sí mismos, pero con la dificultad añadida de su materialidad, que, sujeta a sus dinámicas, les imprime sus tendencias.
No sólo hay que ver esto desde el terreno exclusivamente físico, sino que también a nivel de concepto, pues se da una línea inicial con las premisas básicas que se transmiten a todas sus proyecciones y sub-proyecciones, las cuales introducen en sus materialidades, mediante la adaptación evolutiva en sus dinámicas, unas pautas que les hacen permanecer, éstas pueden ser consecuencias automáticas o genéticas, ser procesos mentales, estar implícito como leyes físicas, o procesos físicos sin constatación material perceptible, y como no, lo que los seres humanos concebimos como la espiritualidad reinante en todo.
Somos capaces de percibir no sólo lo percibible físicamente, sino que también percibimos cosas sin constatación física, como la electricidad, el calor, el color, etcétera. Esto nos hace comprender otra cosa, existe la materialidad y la inmaterialidad, es decir, lo que es en sí mismo algo físico y lo que parece no gozar de corporalidad pero emana de ella, es decir, existe porque está, y necesita del vehículo natural para manifestarse.
Esta característica tan particular está en todo, lo cual nos habla de la “inmaterialidad en todo”, lógicamente dentro de la materialidad, pero también nos habla de que esa desestabilización del INICIO actúa como esa mano creadora que está en todo, replicándose fractalmente en todo, que no se ve pero está desde el inicio y permanece en cada nuevo inicio.
Estamos hablando de que aquello que dejó de ser lo que fuera ese inicio tras su inestabilidad, comenzó a proyectarse en el UNIVERSO, que generó multiplicidad de proyecciones dotadas de pulsión temporal en equilibrio y autonomía, dando lugar a lo que conocemos como materialidad e inmaterialidad, y cada ello contiene la función de transmitir esta característica en todo cuanto de ello se genere.
Llegados a este punto recordaré las premisas que hasta ahora había descubierto: (estar) tiempo, (ser) dinámica, (existir) existencia y le añadiré esta última: inmaterialidad, y todo ello es la NATURALEZA.
En esta naturaleza se dan las premisas de tiempo (estar, pulsión), existencia (autonomía y equilíbrio) y proyecto innato (ser), es decir está-existe-es, aunque cualquier combinación de estas tres palabras sería válida, para dar una concreción, a saber;
Podemos realizar una tabla con tres columnas, la primera es el origen, la segunda es la motivación y la tercera es la consecuencia o resultado que se consigue.
está-existe-es
está-es-existe
existe-está-es
existe-es-está
es-existe-está
es-está-existe    
De esto nos damos cuenta que en la triplicidad de concurrencias se da la naturaleza, y por extensión, podría darse cualquier otro mundo (no necesariamente igual al nuestro) pero lo que conocemos no podrá darse sin estas premisas: estar, existir y ser, en cualquier orden.
Del cuadro anterior se observa que hay seis posibles combinaciones entre estas tres palabras, en lo que podemos hacer un ejercicio de correlación con el mundo natural, la primera palabra sería su origen, la segunda su motivación y la tercera representaría su finalidad, veamos:
A.      El origen es estar, porque han sido generados, le sucederá existir o ser, dependiendo de si han alcanzado equilibrio o no, en el primer caso queda claro que necesitan de ello para ser y en cuanto que lo alcanzarán lo son. En el segundo caso, debe ser algo que ya está en equilibrio y esto les mantiene en su existencia.
1.      Está-existe-es: Serían las partículas elementales de la materia, es decir neutrones, quarks, etcétera.
2.      Está-es-existe: Serían los objetos inanimados, formados por varios de estos elementos, los electrones, los elementos químicos y las combinaciones de ellos. Así adquieren su propio sentido. El mundo material.

B.     El equilibrio que supone existir se da de forma que sus motivaciones son, en el primer caso, estar para conseguir ser, y en el segundo caso es, ser para conseguir estar, nada de esto se puede entender si no es a través de sus dependencias naturales en lo que consideramos es la vida.
3.      Existe-está-es: Reino unicelular, necesitan estar en el sitio apropiado para ser, como los organismos unicelulares. Las bacterias y virus estarían en estos dos casos ya que son seres unicelulares, o casi seres vivos, que reúnen estas características.
4.      Existe-es-está: El reino pluricelular vegetal, necesitan de su motivación de ser para estar, como lo es moverse involuntariamente para alimentarse como lo hacen los vegetales.
C.     Ahora nos encontramos con que ya es;
5.      Es-existe-está: Los animales en quienes su finalidad les dirige, por un lado a estar, es decir, unos seres necesitan de otros, como motivación para existir, y sólo así consiguen estar, bien para alimentarse, en la reproducción, en la defensa, etc.
6.      Es-está-existe: Las personas, en quienes lo importante es existir, es decir, necesita adquirir su propio sentido para entenderse, similar al segundo caso, en el que ésta era su finalidad.
Qué duda cabe que todo esto no es más que una cadena evolutiva donde un eslabón parte del anterior, como el ser humano que contiene en sí mismo los cinco pasos anteriores, pero el primero a ninguno de los demás. Digamos que un objeto no puede serlo sin elementos que los formen, y así en cada eslabón o paso evolutivo.
Lo que parece cumplirse a rajatabla es que toda la variedad y complejidad conocida hasta ahora, está contenida en ese cuadro, aunque más parece un juego de ordenar palabras y buscar una similitud real.

Ahora bien, como esa inmaterialidad creadora del inicio está en lo generado, esas tres características; Materialidad (estar), temporalidad (existir) y creación (ser), deben haberse sucedido con cierto orden y que esto sería de la siguiente manera:
1.      En el momento más inmediato al instante inicial se crearon las partículas, todos  tendrían entre sí la necesidad de ser para lo cual utilizarían de su equilibrio adquirido, en ellas se da la pulsión misma.
2.      Posteriormente, como consecuencia de esta creación, inevitablemente, se producen repercusiones entre ellas y las partículas buscarían la manera de permanecer en equilibrio para poder ser algo estable, dando lugar a los elementos.
3.      Una vez conseguida esa estabilidad serán impulsados hacia un cambio distinto que no interfiera en su autonomía como lo son los seres unicelulares. Éstos, a su vez, por estar motivados por el equilibrio, necesitarán del medio en el que viven de una forma constante para preservar esa autonomía, así que la variedad de maneras de aprovechar el medio es la única forma con que la creación les puede garantizar estas premisas.
4.      Son aquellos seres vivos que cuentan con una especialización de sus componentes con el fin de conseguir esa autonomía necesaria, como los son los vegetales, hongos, etcétera. Aprovechan los medios, luz, agua y minerales en cada parte de ellos. Generando algo de ellos que permita su autonomía a través de semillas, esporas,  bulbos, etc.
5.      Un avance en la naturaleza es poder moverse con cierta voluntariedad. Ya estaba apuntado en todo el ciclo vital el movimiento pero no es hasta ahora cuando estos seres lo practican a voluntad. Ciertamente están originados por la pulsión, así que su finalidad será permanecer en esa autonomía para que su equilibrio permanezca. Estos seres son semi-automáticos, obedecen a sus instintos y sólo así se da el equilibrio.
6.      Es aquí donde se culmina la creación, pues una vez conseguida la autonomía se hace necesario plantear toda la vida en orden al equilibrio. La inquietud es la constante, pues de sus respuestas depende el equilibrio tan necesario, ya que la autonomía está conseguida por ser la evolución del paso anterior.


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