Elementos



Ahora volvemos a situarnos justo después de la creación
Estamos en ese inicio, nos fijamos en que es pura potencialidad, congelamos el instante y observamos.
Aparece la materia y ahora comprendemos que proviene de ese suceso por el que se desencadenó el inicio, pero, obviamente, si aparece la materia es porque de alguna manera ya estaba. Surge como una variedad de volúmenes, masas, mezclas materiales, densidades, combinaciones entre ellas, etcétera, y observándolas detenidamente, descubrimos que existen unas concreciones básicas que se repiten en toda esa variedad, pero también se dan las que están en su estado más irreductible, y tras el estudio detallado de ellas, se llega a la conclusión de que desde ellas se da todo lo demás, así que se comprende que el resto es una posibilidad combinatoria de éstas últimas concreciones.
La materia irreductible se concreta en lo que conocemos como los elementos fundamentales de la misma, y entre ellos se diferencian por sus peculiaridades propias, pero hay una cantidad finita de elementos básicos, desde donde se crea cualquier materia.
INICIO.
Precisamente por esas peculiaridades, es que cada cual tiene una potencialidad, es decir, una capacidad de ser lo que es, lo cual es su fortaleza ante las posibles repercusiones con el ambiente, o dicho de otra manera, la resistencia al cambio de cada uno frente a las repercusiones con el ambiente, pues sin ello, sólo se generarían cosas nuevas, cuando también se dan otros estados de la mano del movimiento, como lo es la mezcla de potencialidades y materias, por un movimiento de acercamiento, pero cuando es por desplazamiento, sucede la reubicación sin pérdida de potencialidad de cada elemento implicado.
Para hacerse una idea de estas magnitudes, tan sólo hay que recapacitar en que todas las materias salieron de ese INICIO, y si las consiguiéramos reunir, el sumatorio de sus potencialidades deberá ser, como mucho, igual a la potencialidad de aquello que lo generó.
No todo lo que aparece es tangible, mesurable y concreto en sus límites como la materia, también hay que tener en cuenta algo que está, es y existe pero no es materia, y además, es donde ella permanece, pues es lo que hay entre materias. A ésta peculiaridad la llamaré pérdida o "no materia".
Ésta no es otra cosa que el espacio entre materias, incluso dentro de la materia misma existe, pues cuando se combinaron los elementos fundamentales de la misma y se concretó la materia,  también lo introdujo en su esencia, y a demás como si fuera una constante, pues por ninguna parte deja de existir, ya que donde no hay materia hay ese espacio aparentemente vacío. Es más, es en ese espacio donde se da la materia, y como si fuera como una alteración de su normalidad, de vez en cuando, aparece la materia como una especie de alteración de ese vacío o no materia, es como si la materia fuera creada por una alteración de la naturaleza del vacío o no materia, y es por ello que sólo pudiera darse ahí.
A menudo me imagino un tramo de piel sin imperfecciones, y lo observo intentando viajar en el futuro, y entonces veo que donde no habían imperfecciones aparecen arrugas, granos, coloraciones, etcétera.
Así pues, siguiendo con el símil de la piel, la pérdida o vacío hay que contemplarla como aquello que no se llega a concretar como elemento, es decir la piel misma, pero no como algo que no está o que desaparece, sino que es el ambiente en el que pueden permanecer los elementos que en ella puedan surgir. Otra analogía sería como ir caminando, en todo momento obviamos el aire, salvo que nos moleste, o repercuta en nuestra respiración, pero sin él no seríamos nosotros.
Ese aire sería, en símil, una "pérdida" o "no materia".
Universo = sumatorio de ( Elementos + pérdidas )
Sin movernos lo más mínimo de ese mismísimo instante congelado, observamos la aparición de esos elementos, y apreciamos que tienen en común tres cualidades que les dotan de su propia entidad, desde las que manejan sus potencialidades recién adquiridas. Éstas potencialidades actuarán, por un lado como guardianes de sí mismos, y por otro, como puerta de comunicación con el resto de elementos surgidos.
Todo el contenido de este universo adquiere individualidad, y lo hace porque contienen en sí mismos ciertas dinámicas, dependencias y motivaciones que les mantienen en los conceptos de existir, ser y estar.
Dichos conceptos se dan en toda la materia y la no materia, y son la característica mínima irrenunciable de todo lo creado.
Hay de común, en éstos conceptos, cierta lógica adquirida por su orígen que detallo a continuación:
Existir (potencialidad)
Todas las peculiaridades materiales y no materiales surgieron cuando, en ese INICIO,  el todo se desintegró y aparecieron en un escenario nuevo como algo real y verdadero, además están dotadas de cierta potencialidad procedente de su origen que caracteriza, individualmente, la capacidad de potencial repercusión con el ambiente en el que aparece cada peculiaridad.
Cada realidad adquiere características de ese inicio que cumplen tres razones:
1. Cada individualidad contiene cierta potencialidad emanada de su origen pero en cada concreción, ha de ser irreductible en su esencia.
2. La potencialidad es su campo de acción y actúa como línea de transmisión y repercusión. Por ello es capaz de ser identificado y de relacionarse.
3. La consecuencia última de cada individualidad con esas repercusiones posibles, es desintegrarse en sus componentes elementales, como surgió ello de ese todo del que proviene, lo cual hizo, y hará, que se creen consecuencias de él, y se repartirá en ellas su potencialidad, pudiendo aportar hacia la materia y hacia la pérdida, aunque puede darse el caso particular de que todo se aporte a la pérdida, pero nunca toda la materia existente generará otra materia, pues en cualquier cambio siempre sucederà como con su origen, que habrá un reparto de materia y energía.
Existir no se puede entender más que como la relación que hay entre la potencia adquirida y su materia, de lo contrario, nada puede tener pulsión.
Existir = Potencialidad x Materialidad

Estar (espacio, tiempo)
Al haber aparecido en este universo nuevo, las realidades adquieren una concreción local y temporal que llevan implícitas tres razones fundamentalmente, pues todas las repercusiones:
1. Aparecen en una localización geo-espacial dentro de esa pérdida o "no materia".
2. Se inicia la temporalidad de cada realidad definida mediante el proceso de pasar de "no ser" a "ser", pero tiene la premisa implícita de "dejar de ser".
3. Está abocado a la desaparición física como tal, y obviamente, también temporal, por alguna causa relacionada con su estabilidad interior, tal y como sucedió en el INICIO, pero si dicha desaparición no se concretara como otra materialidad, se añadiría a la pérdida de ese universo.
Así pues, estar es la relación de lo creado con respecto del tiempo.
Estar = Creación/tiempo
Ser (energía concreta, cambio)
En toda esta variedad de elementos, se produce la cualidad de la repercusión posible de cada uno, lo cual, como se explicaba anteriormente, es la capacidad real de repercusión de la que está dotado todo, y es lo que denominamos energía, que lleva implícita tres razones:
1. Las partículas se diferencian por su energía implícita, que les dota de potencialidad, y por ello es que adquiere su cualidad de ser.
2. Ese mundo es, en sí mismo, su límite, y es ahí donde nace y muere la capacidad propia de cada una y de sus repercusiones posibles. Podemos concretar que la energía es la potencialidad que se aplica en el tiempo, que de no ser por las limitaciones, la energía sería la potencialidad, Energía = Potencialidad x tiempo
3. Al repercutir unas concreciones con otras se producen movimientos que modifican esta cualidad, algunos de ellos pueden desembocar en cambios que supondría su desaparición, aportando entre materia y vacío en otra materialidad, o añadirse a la pérdida.
Ser es la relación de su capacidad real de repercusión (energía) con respecto a su cambio posible.
Ser = Energía x cambio
Como la Energía = Potencialidad x tiempo
Se deduce que Ser = Potencialidad x tiempo x cambio
Así pues, estas tres cualidades de ser, estar y existir, son las condiciones mínimas de cada uno de los elementos, y de ésta manera es como se genera la materia, inicialmente como parte fundamental y básica que por convenir un término, lo continuaré nombrando como "partículas elementales de materia", y todas la repercusiones que se generen contendrán, en lo que surja, a estas tres propiedades básicas.
De la interacción entre todas ellas, saldrá todo cuanto de ese inicio pueda generar en ese ambiente dominado por materia y pérdida, a la que llamamos UNIVERSO.
A continuación desgloso, con una pequeña lógica algebraica que relaciona las tres condiciones de cualquier partícula elemental, y por ende, de cualquier combinación entre ellas y el vacío:
Partícula elemental = (ser + estar + existir)
Partícula elemental = (Potencialidad x tiempo x cambio) + (Creación / tiempo) + (Potencialidad x materialidad)
Partícula elemental = potencialidad x (tiempo x cambio + materialidad) + (Creación / tiempo)
Partícula elemental - (Creación / tiempo) = potencialidad x (tiempo x cambio + materialidad)
(Partícula elemental x tiempo - Cambio) / tiempo = potencialidad x (tiempo x cambio + materialidad)
Partícula elemental x tiempo - Cambio = (potencialidad x (tiempo x cambio + materialidad)) x tiempo
Partícula elemental x tiempo = (((potencialidad x (tiempo x cambio + materialidad)) x tiempo) + Cambio
Partícula elemental = potencialidad x (tiempo x cambio + materialidad) + Cambio / tiempo
De ésto se deduce que:
Si tiempo = 0 entonces la Partícula elemental = potencialidad x materialidad, ésto nos dice que se da en su estado inicial, es decir, el momento inicial en el que confluye toda la potencialidad con la materialidad, es el INICIO estable, antes de su desestabilización.
Si tiempo = infinito entonces la Partícula elemental = potencialidad x materialidad + infinito = infinito, o lo que es igual a TODO, o lo que es lo mismo, la desestabilización que genera el inicio, que no es más que su cambio de pulsión, a partir de entonces, se generará el cambio, que está sometido a esta misma dinámica.
llegamos a la obviedad de que todo tiempo comprendido entre 0 e infinito es donde se da la creación y por lo tanto, no podemos contemplar nada sin tiempo ni materia ni energía.

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