Conclusión


Tanto si has llegado hasta aquí después de leer el texto que precede como si has empezado por aquí para ver si te puede incitar a la lectura, gracias.

Gracias por hacer que este instante en el que nos encontramos tú y yo, del que no tenemos ningún control, se haya convertido en el punto atemporal y multidimensional de unión entre nosotros que obedece tanto a mi pulsión de transmisión como a la tuya..

Gracias por dejar que la sorpresa te incite sea cual fuera tu tiempo y lugar en el que te encuentres.

Gracias por ser de las personas que buscan.

Gracias por dejar que mi transmisión se reproduzca en ti que tú ya lo usarás como consideres y, aunque no lo sepas, siempre irá en la dirección hacia la que tu pulsión te guíe, pues ese es nuestro instinto más básico, sólo que en nuestra concepción más básica, superando nuestro ropaje de ser humano con toda los adornos que debemos llevar, somos un constructo natural y así es como la evolución nos usa para para su beneficio y en ello, el futuro.

Bueno, mis conclusiones son muy básicas y no se si se merecen un libro, pero tras acometer esta iniciativa que lleva ya varios años empujándome dejo mi ser tranquilo pues me sirve como terapia de autoaprendizaje y afirmación, incompleta porque puede evolucionar, pero necesaria para mí.

Ahí van, espero no entorpecer porque las obviedades entorpecen:

Estamos vivos si estamos, somos y existimos.

Estamos en y por nuestro universo, es el tridimensional y nos define y limita.

Somos unas capacidades innatas que nos sirven de equilibrio existencial.

Y existimos porque desde nuestro inicio nos dirigimos a nuestro inevitable final.

La importancia de ser, estar y existir es para la naturaleza y nosotros los humanos, como para cualquier constructo suyo, sólo podemos ser eso, un constructo natural que no puede ser, estar ni existir de ninguna otra forma, lugar o tiempo.

Cualquier acción de cualquier constructo natural se dará siempre en su marco y no puede haber otra cosa que naturaleza detrás y delante de ello.

La finalidad de nuestra realidad es la misma que la de cualquier realidad coexistente, la naturaleza misma, pues es en ella que todo en nuestro universo se da.

Lo que llamamos  universo sólo es otro constructo concreto de la naturaleza tridimensional de ser, estar y existir, y lo que aparece en él son constructos que puedan contenerlo, como otros universos de menores de tres dimensiones y proyecciones de universos de mayores dimensiones.

La única razón por la que algo es, está y existe, es porque se da un equilibrio y permanece hasta que deja de tener ese equilibrio, que es el margen en el que aquello es con toda su potencialidad en ese contexto.

Así que todo es una posibilidad real de las causas coincidentes.

No obstante, se aprecia una dinámica en todo que les conduce, por un lado a permanecer siendo lo que son por ese equilibrio propio, y por otro a su inevitable desaparición sin que por ello la naturaleza se resienta lo más mínimo, pues no existe voluntad ni finalidad ni objeto alguno mayor que ser aquello que puede ser y lo será hasta que ya no pueda serlo por sí mismo.

En esa dinámica, que se adivina a ojos humanos en la naturaleza, se aprecia como un hálito vital mediante una adaptación al medio en el que se encuentra lo que observa, pues gracias a ello, mantiene el equilibrio gracias a su intercambio energético con el ambiente.

Desde los elementos más elementales e independientes hasta los más evolucionados y dependientes, todos tienen las mismas premisas que son adquiridas de su origen, que tras su transformación, se disgrega creando cada realidad.

Aquello que los humanos damos tanta importancia como es la lógica, la razón, los sentimientos, la fe, la creencia, las ideologías, los conceptos, etc., todo ello no hace más que servir a la naturaleza para que estos seres tengan algún clavo ardiendo en el que aferrarse para ser ellos mismos ante la complejidad que supone para un ser tan poco evolucionado como nosotros no dejarse llevar por la desesperación ante lo realmente complicado, arduo y difícil que es vivir.

En efecto, nuestras necesidades nos producen sentimientos que motivan a la lógica a encontrar razones que generen movimientos encaminados a apaciguar la angustia de saberse tendente a la desaparición, lo cual no hace más que ser una una declaración de lo poco adaptados que estamos al medio por haber usado del pensamiento y a través de él la inventiva para superar las vicisitudes de vivir, que en nuestro caso se llama, adaptación humana.

En fin, en el texto expone aquellas razones que me hacen llegar a estas reflexiones, con mayor o menor claridad y nada más lejos que creerme sabedor de nada, tan sólo me descubro reflexionando a través de la escritura y una cosa lleva a la otra hasta llegar a algo que me satisface porque me ofrece respuestas, como es en este caso, este escrito.

Por último, me asalta mi faceta de poeta, en la que concluyo:


“Vivir es vivir

para unos y otros es lo mismo

desde la mera energía a la mera materia

seres naturales relacionales

obedientes de lógicas que nos permiten sobrevivir

pues no hay relación

sin lógica existencial en su uso

ni repercusión sin reposicionamiento

que dirija y conforme la realidad,

así que vivir es inevitable

y si para algo estamos

no es para ser nosotros

sino para que siendo

la realidad sobreviva

incluso

después de nuestro partir

porque siendo uno

todo es.”



Anterior

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Portada

Te invito a que descubras mi última publicación, la he llamado simplemente Nuevo libro porque es un cambio muy importante en mi al que no...