Combinatoria



Para entendernos, estas partículas, en su caldo de cultivo que es el universo, están armadas de su propia realidad que contiene "potencialidad, instante y equilibrio", pero no pueden estar en quietud por dos razones, por un lado porque son expelidas de su origen y por otro por la pulsión propia de cada partícula.
Cada unidad, al estar sometida a tensiones interiores, irradia su propio campo de repercusión a modo de campo de fuerza, y en esta relación entre repercusiones, se inicia un nuevo proceso, que dará como resultado la combinación de los campos implicados, y puede desembocar, bien en cambio o bien en movimiento, es decir, aparición de otra realidad o un "alejamiento o acercamiento o mantenimiento equilibrado" de lo que se repercutió.
Cuando hay cambio hay que entender este proceso como tiempo, con un final (pues termina lo anterior) y un inicio (lo que se crea) individualmente, ya que se da lugar a otra concreción combinatoria de ser, estar y existir.
Qué duda cabe que toda creación  está dotada de autonomía  por su propia pulsión, pues de lo contrario no existiría, y entre las relaciones entre creaciones también debe darse esta autonomía, ésto no puede producirse si entre esas repercusiones con otras creaciones no se establece algún tipo de equilíbrio.
La característica de autonomía nos aclara una realidad ineludible del universo, y es que la pulsión intrínseca hay que entenderla, como la constante pugna entre no ser y ser, y que ésto es la mitad de la pulsión del INICIO, pues tiende al cambio.
Dicha pulsión, es lo que le hace ser en cada momento a cada individualidad, y pone en juego sus tres características vitales, es decir; ser, estar y existir, en la concreción individual de potencialidad, tiempo y espacio, lo cual actúa por un lado, como capacidad de repercusión y, por otro, de contención, lo cual es norma general de partículas o elementos de ese universo.
Cada concreción se encuentra internamente en equilibrio, ya que en cada instante las variaciones de sí misma no compromete a su esencia, más bien son esas variaciones pulsionales las que hacen que dicha materia sea así y sólo así, lo cual irradia unas líneas de repercusión externas a su materialidad mantenidas constantemente por su propia pulsión. Ésta será lo primero que choque con otras repercusiones, como si se tratara de su campo de fuerza irradiado desde su materialidad.
Esto actúa como barrera con respecto a cualquier elemento de su universo, y también, es lo primero que repercutirá con otra barrera de otra “cosa que esté por allí al alcance de una repercusión”. Ésta incidirá en su instante y tenderá a desestabilizar su potencialidad, de no conseguirlo, se generará movimiento de alejamiento o acercamiento, y mientras pueda permanecer en equilibrio no se producirá cambio, aunque sí puede haber movimiento.
Se ve claramente que la materia está protegida por la potencialidad y por ello se cumplen tres situaciones que la gobernarán;
1. Su pulsión, lo cual también es su motivación, es decir, lo que tiene que hacer para seguir siendo lo que es, o lo que podemos identificar como su necesidad vital,
2. Su estado actual, es en el que se encuentra estable gracias a que se produce su necesidad vital y que evita su estado de no ser.
3. Su procedencia, es decir, la situación desde la que ha sido creada y que le ha generado ésta necesidad.
Todas ellas serán las que definan realmente a ese ser natural, y no se puede renunciar a ello pues son imposiciones por el mero hecho de existir. Sería algo así; Parte de un origen que le conduce a un estado de equilibrio (que es su estado actual) y tiene determinada necesidad de permanecer (motivación) en todas las premisas que le hacen ser, ésto es gracias a las potencialidades que le confiere su estado actual.
 ORIGEN ------> ESTADO ACTUAL ------>MOTIVACIÓN
Cada partícula contiene en sí misma las tres características adquiridas por su procedencia y serán la base fundamental de todo lo generado tras el inicio y llamamos cosa natural, es decir aquello que: es, está y existe.
Todo el universo será así en su esencia, y podemos afirmar que cada característica puede ser contemplada tanto un origen como un estado actual como una motivación, puesto que sólo así se entenderá que siempre proviene de lo que lo generó y no pueden ser obviados ninguno de estos conceptos.
Estas tres características quedan contenidas en el término energía, y es lo que le capacita para posibles combinaciones con otras partículas, dando lugar a otras posibilidades de ser, estar y existir, con otras concreciones de energía.
Ahora descongelamos el instante y observamos el acto creativo en el universo.
Una vez concretado el paso inicial de la creación, ya se han creado los elementos mínimos de la materia, con su necesidad intrínseca, su potencialidad y su instante. Así mismo, esos campos de potencialidades tienden a repercutirse unidos a la velocidad con la que son expelidos de ese momento inicial, lo cual genera interacciones entre las partículas que darán lugar a sus repercusiones. Cada una de ellas contendrá las mismas pautas vitales pero con un reparto de potencialidades. Lo que se va creando es una combinación entre las posibilidad de potencialidades, así que encontramos masas individuales de un sólo elemento y conglomerados de elementos, además de elementos básicos de materia del inicio que aún permanecen, y otras repercusiones posteriores, a demás de una ingente cantidad de vacío o no materia que lo domina todo. Ahora, se da una combinación de potencialidades (energías) en ese mundo físico en el que transcurre su tiempo, en un espacio en el que se da el equilibrio en la particular forma de combinarse que se genere.
Habrán tantas combinaciones como sean posibles, de manera que todas tendrán las características de las partículas, pero al generarse algo nuevo aparecerán potencialidades concretas propias de las combinaciones, iguales, en su esencia, a las de las partículas, pero con variaciones propias de este paso. Esto es debido al equilibrio, ya que al estar combinadas las energías, quedan limitadas por la unión entre ellas y, esa energía necesaria para su existencia, le resta potencialidades que a la vez le permiten ser y estar. (Es como un bizcocho, sus condimentos tienen unas potencialidades distintas de lo que generarán, pero al combinarlos de una manera concreta, queda limitado a ser bizcocho - aunque sobre materia prima a la que llamamos basura o suciedad).

La particularidad de este eslabón nuevo es la generación del objeto mismo, es decir, el mundo físico empieza a parecerse a lo que percibimos. Hasta ahora, el mundo de las partículas era indetectable porque no se habían combinado, era una pulsión y contenía todas esas potencialidades descritas pero no se habían dado, y ahora, los elementos que compondrán toda la naturaleza aparecen. Es decir, la motivación del eslabón anterior, “ser”, genera el poder “estar” del paso siguiente, con lo que se consigue “existir”.
Hasta ahora, que íbamos a trompicones en el tiempo según interesara para dar explicaciones, estas partículas; eran, estaban y existían por sí mismas, pero al descongelar el instante apreciamos que sus propias características concretas les permiten combinarse, puesto que ésta es su motivación.
Los objetos, o conglomerados o combinaciones de partículas, en sí mismos, alcanzan un estado de equilibrio tal que no precisan de movimientos voluntarios, puesto que la combinación que los conforma en ese estado es como consiguen permanecer, así que, toda su energía la utilizan internamente para permanecer sin necesidad de desplazamientos con otros objetos, a menos que se encuentren con otro que sí la tenga como característica de su combinación energética elemental. No es esto una necesidad vital en sí misma, sino una consecuencia de su ordenación interna, no obstante, tendrá una repercusión finita y limitada en el tiempo, como no puede ser de otra forma, ya que estas son sus potencialidades intrínsecas.
Esto nos habla de que, en este eslabón, se dan una serie de consecuencias propias de combinación de elementos, como lo son las leyes naturales a las que están sometidos y de las que no se pueden sustraer, aunque es por estas características elementales que se dan. Estas leyes no son más que una concreción del equilibrio como consecuencia de ese nuevo estado de ser.
Toda la energía de esos objetos, bien sea de un solo elemento, o por combinación de varios de ellos, estarán contenidos dentro de esas leyes, que nos hablarán de la forma de repercutirse entre ellos en orden al equilibrio que supone existir.

Anterior

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.